PUMAS DERROTA A MAZATLÁN

Al cuadro de los Cañoneros les anularon el gol del empate en la última jugada del partido

Pumas rompió una sequía de 10 meses sin ganar como visitantes al imponerse 2-1 al Mazatlán en el Estadio Kraken. Tanto Eduardo Salvio y Juan Dinenno fueron a festejar sus goles con Rafa Puente para demostrar la unión que existe en el equipo.

Parecía que los universitarios no encontraban la fórmula para poder volver a ganar en patio ajeno; sin embargo, después de 10 meses encontraron el camino para volver a ganar como visitantes.
Esta travesía por sacar los tres puntos en el Kraken arrancaron al 12 con un disparo de Higor Meritao dentro del área, pero Vikonis logró tapar la esférica con la mano izquierda para evitar el gol.

Más tarde, en el encuentro, el guardameta de los Cañoneros volvió a aparecer al tapar un disparo a Del Prete; sin embargo, la suerte parecía sonreírles a los felinos al hacer que el balón quedará cerca de Dinenno para que únicamente tuviera que empujarla. Antes de que esto sucediera, Oswaldo Alanís demostró su experiencia y le arrebató la esférica al dorsal 9 con una barrida.

Rumbo al final de la primera parte, Mazatlán demostró que lo importante es ser efectivo de cara a portería. Nicolás Benedetti aprovechó que Héctor Ramírez (que estaba debutando en primera) se resbaló y lo dejó completamente solo, el delantero avanzó hasta los linderos del área y fusiló a Sebastián Sosa para poner el 1-0.

Para el segundo tiempo, los visitantes encontraron la claridad que tanto habían buscado. Eduardo Salvio se impuso ante la marca de Facundo Almada para posteriormente sacar un tiro a la base del poste izquierdo para conseguir el empate al 50′. Después de la anotación, el argentino fue a abrazar a Rafa Puente como muestra de confianza en el estratega.

Después de esa anotación, Pumas no bajó los brazos y siguió proponiendo para conseguir el segundo tanto. Fue al 75′ cuándo se vieron recompensados por este esfuerzo, Dinenno realizó un disparo cruzado que pasó entre las piernas de un defensor para posteriormente llegar al fondo de las redes y poner el dos a uno definitivo en el marcador. De nueva cuenta, todos los jugadores fueron a abrazar a su entrenador después de la anotación para demostrar que todo en el equipo está bien.

En el último suspiro del encuentro, Néstor Vidrio había conseguido poner la igualdad en el marcador con un cabezazo, pero esta anotación fue anulada por el VAR debido a un fuera de lugar previo a la anotación.

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